lunes, 1 de abril de 2013

El casco que nos trae de cabeza


De la página de Actibici Valencia en Facebook:

"Parece ser que el casco ciclista salva vidas. Esa es, al menos, la opinión de muchos ciclistas deportivos (de carretera o de montaña), personas que tienen experiencia con la bici (una experiencia deportiva e intensa, pero experiencia, al fin y al cabo) y que están muy de acuerdo con que el gobierno de Rajoy vaya a imponer el uso obligatorio del casco en la ciudad. Desde luego, dudo mucho que Fernando Alonso (por citar a un conocido piloto de Fórmula 1, habitual usuario de casco en sus carreras y entrenamientos) esté a favor de implantar el casco automovilístico para todos los usuarios de turismos convencionales, pero lo cierto es que muchos ciclistas deportivos (de carretera y de montaña) ven con buenos ojos el casco ciclista para todos los usuarios de bicis, porque, dicen, "el casco salva vidas".

Sabido eso, la duda que me corroe es por qué los gobiernos de Alemania, Francia, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Suecia, etc. no han impuesto todavía el casco ciclista obligatorio para sus respectivos ciclistas urbanos nacionales. En esos países la tradición ciclista urbana está mucho más arraigada que en España. Se trata de países con un sentido habitualmente práctico de la vida (sobre todo en los países más nórdicos) y en los que el bienestar de sus ciudadanos en todos sus aspectos suele guiar la acción de sus gobiernos y de sus legisladores.



Si el casco ciclista salva tantas vidas, por tanto, no se entiende que no fuera obligatorio llevarlo ya en esas naciones europeas desde hace décadas. ¿Qué pasa? ¿Acaso esos gobiernos europeos no velan por la seguridad y por la vida de sus conciudadanos?O en todo caso, ¿ni siquiera por iniciativa de los propios ciudadanos de esos países se ha convertido en habitual y masivo el uso del casco? ¿En todas esas naciones europeas se practica un fenomenal desprecio por la vida? ¿Son los daneses o los holandeses una panda de suicidas?

María Seguí, la disparatada directora de la DGT, está convencida de que el casco ciclista es una herramienta estupenda para prevenir lesiones craneoencefálicas, y por eso va a cometer el error histórico de convertir al casco en obligatorio también en ciudad. Curiosamente solo le interesa prevenir, según parece, las lesiones craneoencefálicas de los ciclistas urbanos, pero no de los automovilistas urbanos y no urbanos (nadie sabe por qué Seguí se muestra tan insensible con las cabezas de los usuarios de coches).

Si nadie lo remedia, para este verano el casco ciclista será obligatorio y en el plazo de un año las autoridades podrían empezar a exigirlo a todos los usuarios de bicis. Alguien debería hacer saber a Rajoy (el jefe de Seguí) que la bici salva vidas (de manera directa e indirecta) pero que el casco obligatorio matará a la bici. Rajoy debe elegir: o casco o bici"

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